Tres preguntas y tres respuestas del Real Madrid 2-3 Barcelona

El Real Madrid cayó derrotado ante el Barcelona en la final de la Supercopa de España en Yeda, Arabia Saudí, con un marcador final de 3-2 el domingo por la noche. Raphinha marcó dos goles para los catalanes, con Vinícius Júnior y Gonzalo García anotando ambos goles antes de una vaselina de Robert Lewandowski en el tiempo añadido de la primera parte, para dar a los blaugrana el título por segundo año consecutivo.

Tres respuestas

1. ¿Quién estaría en condiciones de empezar en defensa?

Incluso los madridistas más optimistas sabían que Antonio Rüdiger se enfrentaba a una batalla contrarreloj para recuperarse de la lesión de rodilla que sufrió y que le obligó a abandonar el campo cojeando el jueves. Dean Huijsen, quien entró en su lugar, solo había sido titular en tres partidos en los últimos dos meses debido a sus propios problemas físicos. Éder Militão sigue de baja a largo plazo; Ferland Mendy, una opción provisional, fue descartado el sábado por la noche; otra alternativa: Dani Carvajal aún no ha jugado desde su lesión, y David Alaba no lo hacía desde mediados de octubre. Finalmente, el veterano austriaco sería necesario, ya que tanto Fede Valverde como Dean Huijsen se vieron obligados a abandonar el campo por lesiones. La defensa del Real Madrid ni siquiera se quedó con el suplente, sino que se acercaba a la tercera o cuarta opción en casi todas las posiciones.

2. ¿Estaría en forma Kylian Mbappé?

Tras el vuelo de Kylian Mbappé tras la semifinal del jueves, su presencia en Arabia Saudí fue un claro ejemplo del nerviosismo que rodeaba al Real Madrid antes de este encuentro. Inicialmente baja por tres semanas hace solo una semana y media, parecía casi imposible que estuviera en condiciones físicas, pero se incorporó a la convocatoria el viernes. Quedarse en el banquillo parecía indicar que distaba mucho de estar en forma para competir en un encuentro de estas exigencias. Su sustitución por Gonzalo García tras el gol de Raphinha parecía más desesperación que un plan coherente. Si Mbappé estaba en forma, no parecía haber un plan claro sobre cómo utilizarlo, ni siquiera ante la fatiga de la defensa del Barcelona. La gestión de este caso parecía una última jugada.

3. ¿La victoria en el Clásico de octubre le daría al Real Madrid un impulso de confianza?

En la semifinal, el Real Madrid se conformó con dejar que el Atlético tomara el control. Tras el trauma de la derrota por 5-2 en septiembre, era fácil entender esa tendencia. Contra el Barça, sin embargo, el contexto era diferente. La victoria en el Clásico de octubre se caracterizó por el dominio y el control del Real Madrid. Sin embargo, aquí, el Real Madrid volvió a optar por replegarse y dejar que el Barcelona domine el partido. Con tan solo un 32% de posesión, Xabi Alonso, al estilo de José Mourinho, dispuso a su equipo para que jugara un papel secundario y buscara aprovechar los errores del Barcelona, ​​en lugar de intentar llevarles el partido a la victoria. Fue una transformación completa respecto al enfoque que Carlo Ancelotti adoptó contra el Barcelona de Hansi Flick, donde el italiano tuvo poco éxito. El Real Madrid mostró falta de ambición para llevar el partido al Barcelona, ​​pero fue una estrategia deliberada para intentar golpearlos a la contra. El Real Madrid lleva muchos años sin jugar a base de errores y contraataques y habrá muchos que no estén contentos con la forma en la que se ha producido esta derrota.

Tres preguntas

1. ¿Qué significa esto para la seguridad laboral de Xabi Alonso?

Desde Arabia Saudí siguieron llegando informes de que Xabi Alonso podría haber sido despedido si la semifinal contra el Atlético hubiera terminado en derrota. El eterno reloj de arena que parecía correr tras la destitución de Alonso se retrasó de nuevo, esta vez ante la posibilidad de la humillación definitiva con un Clásico. La derrota no fue vergonzosa. El Real Madrid fue claramente el segundo mejor, pero el resultado no pasará a la historia como uno de los más desastrosos de los últimos años. Alonso podría seguir vivo para luchar otro día, ya que la goleada al Betis en el Bernabéu en el inicio de 2026 ayudó a cambiar un poco el ambiente tras terminar 2025 con una serie de victorias mediocres, pero parece improbable imaginar que Xabi Alonso reciba inesperadamente más apoyo del club tras perderse esta oportunidad.

2. ¿Fue una decisión equivocada sacar a Gonzalo García?

La estrella, si es que la hubo, fue quien dio un pase y marcó el otro. El delantero de 21 años ha demostrado en las últimas semanas que puede ofrecer algo diferente, con sus retranqueos y desmarques que nadie más en la delantera del Real Madrid puede ofrecer. También ofrece una salida crucial como hombre objetivo. Su sustitución mermó el ataque del Real Madrid, a pesar de su participación bastante limitada, al restringir las opciones disponibles. La gestión del partido comenzó en ese momento, perdiendo el control y la dirección, como lo demuestra el hecho de que el equipo no volvió a disparar hasta el minuto 96, más de 20 minutos después de la sustitución de Gonzalo.

3. ¿Son las jugadas a balón parado el lado positivo?

Si el último mes ha tenido algo positivo, ha sido el impresionante estado de forma de Rodrygo Goes. El brasileño se ha convertido en un especialista en jugadas a balón parado, con tres asistencias en los últimos tres partidos. Desde la marcha de Toni Kroos, el Real Madrid ha tenido dificultades para encontrar un sustituto capaz de generar peligro en esos córners y tiros libres, pero Rodrygo ha demostrado que puede generar esa misma amenaza. Con Gonzalo García como la opción aérea más potente desde Joselu, este nuevo elemento en la estrategia del Real Madrid ha sido una bienvenida diversificación. En esta ocasión, no fue suficiente, pero si funcionó aquí, no hay razón para que no sea un arma letal en las próximas semanas contra rivales más débiles como Albacete, Levante y Mónaco, antes de que regresen los partidos más exigentes a finales de mes.