El mundo del Manchester City se desmoronó en cuestión de 24 horas al perder el título de la Premier League, tras la impactante noticia de la inminente marcha del entrenador Pep Guardiola.
Los titulares que todos los aficionados del City temían sobre el futuro del español salieron a la luz el lunes por la noche, antes del empate 1-1 del equipo contra el Bournemouth el martes por la noche.
Si bien Guardiola insiste en que tomará su decisión tras conversar con el presidente Khaldoon Al Mubarak, se espera que ponga fin a su exitosa etapa de una década en el club, con Enzo Maresca como su sucesor.
Guardiola declaró a Sky Sports: «La primera persona con la que tengo que hablar es con mi presidente, porque ambos decidimos que cuando termine la temporada, nos sentaremos a hablar. Es tan sencillo como eso. Después de eso, tomaremos la decisión».
El técnico de 55 años, que ha llevado al City a la victoria en la Copa de la Liga y la Copa FA esta temporada, añadió: «Me queda un año de contrato. No les diré [una decisión] aquí porque tengo que hablar con mi presidente, mis jugadores y mi cuerpo técnico».
«Cuando jugamos por la FA Cup, por la clasificación para la Liga de Campeones, por el título de la Premier League, solo tengo una cosa en mente y en la que me concentro: intentar llevar al equipo a lo más alto.»
Sin embargo, todas las miradas estaban puestas en Guardiola en el Vitality Stadium para el partido crucial del City.
Fue recibido por los flashes de las cámaras de 22 fotógrafos al entrar al banquillo antes del pitido inicial, mientras que un aficionado del City alzó una sábana con la frase «Pep Stay» garabateada en ella.
«Un año más, un año más, Guardiola», se coreaba durante el partido, pero al final, el entrenador fue el primero en abandonar el vestuario precipitadamente por el túnel.
Estos sorprendentes acontecimientos, de ser confirmados oficialmente por el club, significan que este verano se perfila como un periodo de cambios significativos para el club.
Esta temporada se consiguieron dos títulos de copa nacionales, pero el título se le ha resistido al club por segunda campaña consecutiva, algo que no había sucedido antes en la distinguida carrera como entrenador de Guardiola, que incluye etapas en el Barcelona y el Bayern de Múnich.
Y, si resulta ser su última semana en el Etihad Stadium, sin duda se marchará con cierta melancolía. El City tenía el título en sus manos hace apenas 15 días, pero su visita al Everton resultó ser el punto de inflexión.
El partido del domingo contra el Aston Villa será visto ahora como una emotiva despedida a un hombre que ha brindado tanta alegría y éxito a los aficionados durante los últimos 10 años.