Las autoridades polacas revelaron una investigación que apunta a un plan de la inteligencia rusa para organizar atentados en distintos puntos de Europa, utilizando métodos tan inusuales como drones y latas de maíz cargadas con explosivos. Los ataques habrían estado destinados a ejecutarse en Polonia, Alemania y Lituania, según información difundida por la prensa local.
El hallazgo de las latas explosivas
De acuerdo con la Gazeta Wyborcza, la Agencia de Seguridad Interior (ABW) y la Fiscalía Nacional descubrieron la existencia de latas de maíz adulteradas, que en lugar de alimento contenían potentes cargas explosivas. Algunas de ellas fueron halladas incluso en un cementerio de Lituania, lo que confirma la preparación activa de los planes.
Las autoridades explicaron que estos explosivos serían parte de una estrategia del GRU, la inteligencia militar rusa, para ejecutar atentados terroristas en suelo europeo.
La detención del presunto mensajero
En el marco de la investigación fue arrestado Wladyslaw G., sospechoso de ser mensajero de los servicios secretos rusos. El detenido habría transportado latas con explosivos, tarjetas SIM y piezas destinadas a drones a través de fronteras europeas. De ser hallado culpable, podría enfrentar cadena perpetua.
Actualmente, la Fiscalía polaca está examinando las pruebas, y se espera que el proceso concluya hacia finales de 2025.
Precedentes de amenazas rusas
No es la primera vez que se revelan planes similares. En enero de este mismo año, el New York Times informó sobre un supuesto esquema ruso para introducir paquetes autoinflamables en aviones de pasajeros con destino a Estados Unidos y Canadá, utilizando servicios de mensajería.
Ese mismo mes, el primer ministro polaco, Donald Tusk, confirmó durante una conferencia conjunta con Volodímir Zelenski que Moscú también planeaba atentados aéreos contra Polonia, enmarcados dentro de una estrategia de terror híbrido.
Europa en alerta
La investigación fortalece la percepción de que Rusia está intensificando operaciones encubiertas y de sabotaje en territorio europeo, aprovechando tanto su red de inteligencia como métodos poco convencionales. Las autoridades de seguridad de la región advierten que las medidas de prevención y control fronterizo seguirán reforzándose en los próximos meses.