El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar tensión diplomática en Europa al señalar directamente a España por su falta de compromiso con el aumento del gasto en defensa. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca junto al presidente de Finlandia, Alexander Stubb, Trump advirtió que España debería alcanzar cuanto antes el 5% del PIB en gasto militar y sugirió que, de no hacerlo, podría ser “expulsada de la OTAN”.
Un nuevo frente en la Alianza Atlántica
Según Trump, en la cumbre de la OTAN celebrada en junio en La Haya, los 32 aliados acordaron pasar del 2% al 5% en gasto de defensa. En su intervención señaló: “Tuvimos un rezagado. Fue España. Quizás deberíais expulsarlos de la OTAN”. Con esas palabras pidió al presidente finlandés que presione directamente al Gobierno español.
El mandatario estadounidense recordó que España ya se había mostrado reticente durante esa cumbre, lo que casi hizo descarrilar el acuerdo. Aunque finalmente el presidente Pedro Sánchez logró introducir una interpretación flexible en el comunicado final, que le permite ajustar la cifra siempre que cumpla los Objetivos de Capacidades Militares pactados en junio.
El gasto español en perspectiva
España, tradicionalmente uno de los países que menos invierte en defensa dentro de la Alianza, ha incrementado su presupuesto hasta alcanzar el 2% del PIB, unos 30.000 millones de euros anuales, cifra que supera incluso lo que dedica a infraestructuras. Sin embargo, está todavía muy lejos del 5% reclamado por Washington.
Trump insistió en que España “no tiene excusa” para no aumentar su inversión militar y recalcó que parte de ese gasto se destina a la compra de material de Estados Unidos, reforzando la industria armamentística norteamericana.
Reacciones en España y Europa
La amenaza de Trump llega en un momento delicado para el Gobierno español, que prepara los Presupuestos Generales de 2026 sin tener asegurado el apoyo de sus socios parlamentarios. Las fuerzas a la izquierda del PSOE —Sumar, Podemos y ERC— ya han manifestado su rechazo a cualquier incremento en defensa.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, reaccionó de inmediato en la red social X: “España es un socio creíble, orgulloso y comprometido con la OTAN. Lo seguiremos siendo”. No obstante, aprovechó la ocasión para criticar a Pedro Sánchez: “Él no es de fiar, pero eso no debe arrastrar al país”.
Bases militares y contexto geopolítico
Las autoridades españolas recuerdan que Estados Unidos mantiene bases estratégicas en Rota y Morón, bajo soberanía española pero con miles de soldados norteamericanos desplegados. La relación militar bilateral es clave para el flanco sur de la OTAN y para las operaciones en el Mediterráneo.
El debate se produce además en un momento de alta tensión internacional. En las últimas semanas, drones de origen ruso han sobrevolado el espacio aéreo de Polonia y Suecia, lo que llevó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a hablar directamente de “guerra híbrida”.
El papel de Finlandia y la presión de Washington
Trump pidió expresamente a Stubb que transmitiera el mensaje a España. El presidente finlandés intentó rebajar el tono, asegurando que la Alianza trabaja bajo la coordinación del secretario general Mark Rutte y que Europa incrementará notablemente su compra de material militar estadounidense.
Mientras tanto, Trump mantiene la presión pública, recordando que “el único país que no cumplió con el 5% fue España” y advirtiendo de que la paciencia de Estados Unidos con algunos aliados europeos podría agotarse.