Los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7) anunciaron este miércoles nuevas medidas para incrementar la presión sobre Rusia, advirtiendo que perseguirán a los países y entidades que siguen incrementando sus compras de petróleo ruso desde la invasión de Ucrania, hace más de tres años.
En un comunicado emitido tras una reunión virtual, los representantes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido subrayaron que llegó el momento de “maximizar la presión sobre las exportaciones petroleras de Moscú”, principal fuente de ingresos para financiar la guerra.
Nuevas restricciones comerciales
El grupo adelantó que trabaja en sanciones más duras que incluirán aranceles adicionales, prohibiciones de importación y exportación, y eventuales restricciones a productos derivados del crudo ruso. En particular, apuntarán a quienes faciliten mecanismos de evasión o incrementen sus compras de petróleo tras el inicio del conflicto en Ucrania.
Estados Unidos ya había mostrado disposición a aplicar aranceles más altos a compradores de petróleo ruso, en coordinación con la Unión Europea. El presidente Donald Trump incluso planteó la posibilidad de imponer tarifas de entre el 50% y el 100% a grandes importadores como China e India, una medida que la Comisión Europea también estudia bajo fuerte presión de Washington.
Presión internacional en aumento
Según el comunicado, el G7 analiza sanciones específicas contra países y empresas que, de manera directa o indirecta, sostienen el financiamiento de los esfuerzos bélicos rusos. La estrategia busca cerrar los canales de ingresos de Moscú, tanto en el mercado energético como en productos refinados derivados del petróleo.
El bloque volverá a reunirse este mismo mes durante los encuentros anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, donde se espera que definan los próximos pasos.
