Es el final de una trayectoria enriquecedora, pero inconclusa, al más alto nivel. Rafinha anunció oficialmente el lunes por la noche el fin de su carrera profesional. A sus 32 años, el centrocampista ofensivo brasileño llevaba sin equipo desde que expiró su contrato con el Al-Arabi SC en 2024.
Rafinha cuelga las botas definitivamente, sin dejar un recuerdo imborrable en el PSG. Formado en el FC Barcelona y tras jugar en el Celta de Vigo, el Inter de Milán y el París Saint-Germain entre 2020 y 2022, Rafinha tuvo una carrera marcada por una gran promesa, pero también por numerosos reveses.
Un hechizo discreto en París
En el PSG, su etapa será recordada como discreta. Tras unas buenas actuaciones al principio, el brasileño nunca logró consolidarse a largo plazo. El período pos-COVID influyó considerablemente en su declive deportivo, lo que provocó su desaparición gradual de la rotación.
Aunque no dejará una huella importante en la historia del club parisino, Rafinha se marcha con una imagen limpia: siempre profesional, respetuoso y nunca dispuesto a ajustar cuentas. Una salida discreta, como su etapa en París. Pero ¿quién la recordará? Probablemente muy pocos aficionados.