Iga Swiatek, cuatro veces campeona del Abierto de Francia, demostró que está recuperando su mejor forma en tierra batida con otra victoria contundente que le permite alcanzar las semifinales del Abierto de Italia.
La polaca Swiatek, de 24 años, necesitó poco más de una hora para vencer a la estadounidense Jessica Pegula, quinta cabeza de serie, por 6-1 y 6-2 el miércoles.
El hecho de haber cedido tan solo tres juegos ante la cuatro veces ganadora de torneos importantes, Naomi Osaka, en la ronda anterior, sentó un precedente, y la forma en que Swiatek arrolló a Pegula fue otra victoria contundente.
Tras haber contratado el mes pasado a Francisco Roig, antiguo entrenador de Rafael Nadal, y haber recurrido a los consejos del 22 veces campeón de Grand Slam, Nadal, durante los entrenamientos, Swiatek está empezando a recuperar el nivel que la hizo tan temida.
A juzgar por estos resultados, la número cuatro del mundo se está reafirmando como la favorita para ganar el título del Abierto de Francia el próximo mes.
«Lo que hemos hecho en las últimas semanas me ha ayudado y tengo mucha confianza en mis tiros», dijo Swiatek.
Swiatek se hizo conocida como la «Reina de la Tierra Batida» al afianzarse en Roland Garros, ganando cuatro títulos entre 2020 y 2024, así como seis torneos del circuito WTA en la tierra batida.
Sin embargo, el año pasado perdió su invencibilidad en esta superficie, al no poder ganar ningún torneo del circuito de tierra batida antes de caer en las semifinales de París.
Swiatek modificó su estilo de juego bajo la dirección de su anterior entrenador, Wim Fissette, quien intentó implementar un enfoque más agresivo desde el fondo de la pista.
Pero acabó perdiendo la confianza en lo que intentaban lograr y rápidamente se desmoronó cuando los partidos empezaron a irle mal.
Con Roig, la decisión ha sido volver a lo básico, y lo fichó tras finalizar su breve relación con la británica Emma Raducanu.
Swiatek jugó con la alta intensidad y la tenacidad que Roig exigió desde el principio contra Pegula, pero, lo que es crucial, siempre se mostró segura en sus golpes.
Jugar con más paciencia y un mayor margen de error le permitió provocar errores en la finalista del US Open 2024.
Pegula estuvo muy por debajo de su nivel en una superficie que no le favorece, pero la forma en que Swiatek se negó a que su nivel bajara fue una clara señal de su creciente seguridad.
Otro aspecto destacable fue la forma en que, con sus devoluciones profundas, logró anular el segundo servicio de Pegula.
Sin duda, en Roma les esperan retos más difíciles: la kazaja Elena Rybakina, segunda cabeza de serie, o la ucraniana Elina Svitolina, séptima cabeza de serie, les esperan en semifinales, pero las perspectivas para el resto de las aspirantes al Abierto de Francia empiezan a ser ominosas.