El grupo punk Pussy Riot fue declarado “organización extremista” por un tribunal ruso el lunes.
La sentencia, dictada por el Tribunal de Distrito Tverskoy de Moscú, prohíbe efectivamente al grupo operar en Rusia y pone a cualquiera vinculado con el grupo en riesgo de procesamiento penal.
El grupo de protesta feminista saltó a la fama por primera vez en 2012, cuando sus miembros realizaron una provocativa “oración punk” contra el presidente Vladimir Putin desde el púlpito de la catedral más grande de Rusia.
Hoy en día, los miembros del grupo siguen siendo parte de la oposición rusa y trabajan en gran medida en el exilio.
En septiembre, cinco personas vinculadas a Pussy Riot —Maria Alyokhina, Taso Pletner, Olga Borisova, Diana Burkot y Alina Petrova— fueron condenadas a prisión por un tribunal ruso tras ser declaradas culpables de difundir información falsa sobre el ejército ruso, según informó el medio de comunicación Mediazona. Mediazona fue fundada por Alyokhina junto con otra miembro de Pussy Riot, Nadezhda Tolokonnikova.
El caso estuvo vinculado a un video musical contra la guerra realizado por el grupo, así como a una performance artística en Alemania en la que Pletner orinaba sobre un retrato de Putin.
Alyokhina fue condenada a 13 años de prisión, mientras que Pletner a 11 años. Burkot, Petrova y Borisova fueron condenados a ocho años de prisión. Todos han rechazado los cargos por motivos políticos.