Boy Olmi y la reflexión íntima tras la muerte de su madre: “Fue liberador y me ayudó a crecer”

El actor Boy Olmi participó recientemente en el programa Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini, donde compartió detalles personales de su vida familiar y habló con total sinceridad sobre el proceso emocional que atravesó tras el fallecimiento de su madre. Entre recuerdos y reflexiones, reveló cómo los mandatos familiares marcaron su identidad y cómo la pérdida de su madre significó un punto de inflexión en su crecimiento personal.

El peso de los mandatos familiares

Olmi sorprendió al contar que su verdadero nombre es Carlos, heredado como parte de una tradición que se repitió durante generaciones. “Mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo también se llamaban Carlos. Yo creí que mi hijo no se iba a llamar así, pero apareció lo que se llama inconsciente transgeneracional. No pude vencer el mandato familiar”, relató.

Este descubrimiento lo llevó a investigar sus raíces y a adentrarse en la genealogía de su familia. “Me puse a indagar quiénes eran mis dieciséis tatarabuelos, de dónde venían, sus religiones y culturas. Fue un proceso de autoconocimiento muy profundo”, explicó.

El duelo y el alivio tras la partida de su madre

Durante la entrevista, el actor confesó que la muerte de su madre, lejos de ser solo dolorosa, también trajo consigo un alivio inesperado. “Lo más doloroso no fue su muerte, que fue liberadora para ella y para todos nosotros, sino el desconcierto de sentir que de golpe los padres pasan a ser como hijos. Ahí se rompe un orden interno y aparece el niño que todos llevamos dentro”, reflexionó.

Con el paso del tiempo, Olmi dijo haber comprendido mejor a su madre, más allá del rol materno. “Hoy entiendo que, además de ser mi mamá, era una mujer con su propia vida, con problemas y alegrías que yo no podía dimensionar de chico. Eso me hizo verla de otra manera y crecer como persona”, confesó.

Un aprendizaje de vida

Con palabras cargadas de emoción, Boy Olmi transmitió cómo esa experiencia lo llevó a valorar aún más la importancia de las relaciones familiares y el autoconocimiento. Para él, el duelo no solo significó una despedida, sino también una oportunidad de reconciliarse con su historia y con el legado emocional que lo acompaña.

Deja un comentario