Durante más de una década, Neymar ha sido la cara visible del fútbol brasileño. Ha cargado con las expectativas de una nación desde su debut adolescente, deslumbrando al público con su estilo y convirtiéndose en uno de los máximos goleadores de la historia del país. Sin embargo, esta semana, su carrera internacional sufrió un nuevo revés. Carlo Ancelotti anunció la convocatoria de Brasil para los dos últimos partidos de clasificación para el Mundial, y el nombre de Neymar no figuraba en la lista.
La decisión se tomó a pesar de la recuperación de Neymar tras una larga baja por lesión. El delantero había estado trabajando para recuperarse tras romperse el ligamento cruzado anterior y el menisco en octubre de 2023, un revés que lo obligó a perderse casi dos años completos de su selección. La afición esperaba que su reincorporación a la convocatoria fuera gradual, especialmente con Brasil ya clasificado para el Mundial de 2026. Sin embargo, Ancelotti dejó claro que Neymar no participaría en los partidos de septiembre contra Chile y Bolivia.
La omisión ha dividido a la afición. Algunos creen que Neymar está siendo protegido de riesgos innecesarios, mientras que otros lo ven como una señal de que Brasil está empezando a dejar atrás a su otrora intocable estrella.
Ancelotti explica la decisión
Ancelotti fue directo al ser preguntado sobre la ausencia de Neymar. Reveló que el delantero había sufrido una leve lesión muscular durante un entrenamiento con el Santos apenas una semana antes. En su opinión, no tenía mucho sentido arriesgar a Neymar en partidos que no son cruciales. Brasil ya tiene asegurado su boleto al próximo Mundial , y el seleccionador italiano enfatizó que solo jugadores en óptimas condiciones deberían estar en el campo.
«No necesitamos poner a prueba a Neymar. Todo el mundo lo conoce», declaró Ancelotti a la prensa en Río de Janeiro. «Como cualquier otro jugador, tiene que estar en plena forma para ayudar a la selección nacional a rendir al máximo nivel».
Esas palabras fueron reveladoras. Neymar ya no tiene un puesto asegurado en el equipo solo por su nombre. Ancelotti ha construido su plantilla con una mezcla de profesionales veteranos como Alisson, Casemiro y Marquinhos, además de jóvenes talentos como Estêvão del Chelsea y Kaio Jorge del Cruzeiro. El entrenador parece más centrado en preparar a la próxima generación que en aferrarse a los viejos iconos.
