La Comisión de Medios del Senado repudió la censura previa por el caso coimas. En Diputados se reunió la comisión de Libertad de Expresión. La ausencia del oficialismo y el PRO.
El uso de una cautelar judicial para ejercer la censura previa encendió las alarmas en el Congreso. La medida, que prohibió la difusión de audios de la secretaria general de la presidencia Karina Milei, fue señalada como un precedente riesgoso para la democracia. En el Senado la presidenta de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, Carolina Moisés, convocó a una conferencia donde denunciaron un “ataque anticonstitucional a la libertad de prensa”. En Diputados la Comisión de Libertad de Expresión, paralizada desde hace un año y medio por decisión de su presidenta, la libertaria Emilia Orozco, abrió de manera informal sus puertas para recibir a los periodistas Jorge Rial y Mauro Federico. La presencia de legisladores de distintos bloques funcionó como un respaldo a la prensa frente a los embates del oficialismo. “Lejos de callarnos vamos a seguir mostrando investigaciones”, advirtieron los periodistas quienes adelantaron que en las próximas horas mostraran pruebas de un cruel mecanismo mediante el cual “se incentivaba a los empleados a bajar subsidios para discapacidad.”
En una reunión de urgencia, el viernes por la noche, la Casa Rosada resolvió avanzar contra los periodistas. Aun sabiendo que la cautelar dictada será un placebo de corta duración –porque choca de lleno con la Constitución Nacional y los tratados internacionales–, el gobierno buscó ganar tiempo y frenar nuevas filtraciones en la previa de una elección clave. En este contexto, el Congreso –que en los últimos meses viene funcionando como contrapeso y espacio de control frente a los excesos del Ejecutivo– se puso en marcha. Diputados de la oposición se autoconvocaron a una reunión de la Comisión de Libertad de Expresión tras la cautelar que impidió la divulgación de audios de Karina Milei y los pedidos de allanamiento contra los periodistas Jorge Rial y Mauro Federico. Con la presidenta del cuerpo, la libertaria Emilia Orozco, dedicada a su campaña en Salta, fue el vicepresidente Cristian Castillo (Frente de Izquierda Unidad) quien anunció la convocatoria y cursó las invitaciones. Mientras la reunión transcurría en el Congreso, Orozco publicaba en sus redes sociales imágenes de su recorrida por Iruya en las que se la puede ver junto a un burro.
Pese a las maniobras, la cita contó con representación de todas las fuerzas políticas, incluso del bloque Coherencia, recientemente conformado por exlibertarios. La única ausencia fue la de los legisladores del oficialismo y sus aliados del PRO. También participaron referentes de organismos de derechos humanos: Diego Morales por el CELS y Myriam Bregman en representación del CeProDH. “Hace un año que la diputada Emilia Orozco no convoca a la comisión de Libertad de Expresión. Es un modus operandi del oficialismo”, denunció Castillo. Al no tratarse de una convocatoria formal, los diputados no pudieron firmar dictámenes. Sin embargo, lograron que la reunión fuera transmitida por el canal oficial de la Cámara Baja. No ocurrió lo mismo en el Senado, donde la conferencia convocada por la presidenta de la Comisión de Medios, Carolina Moisés, se desarrolló en un salón que “casualmente” no tenía conexión de fibra óptica para transmitir.
En el mismo sentido, la diputada de Unión por la Patria Carolina Gaillard subrayó: “Esta comisión estuvo clausurada porque desde que se constituyó no pudimos sesionar para denunciar hechos gravísimos que acontecieron”. Y advirtió: “Estamos padeciendo censura como en épocas de dictadura. Jamás pensé que en más de 40 años de democracia íbamos a tener que informarnos por medios extranjeros”.