El Concejo Municipal de Rosario vuelve a poner hoy en agenda la problemática de las adicciones. Desde las 11, en el Palacio Vasallo, se reunirá el Consejo Consultivo sobre Consumos Problemáticos, un espacio que desde hace dos años articula a organizaciones civiles, referentes barriales e iglesias para coordinar estrategias frente al avance del consumo en la ciudad.
La urgencia por suplir la ausencia del Estado nacional
El encuentro se dará en un contexto de creciente preocupación. Por un lado, porque las adicciones ya no se limitan al consumo de drogas ilegales, sino que incluyen fenómenos en alza como las apuestas online. Por otro, porque —según advierten los referentes locales— existe un vaciamiento de la Sedronar (Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas), que derivó en el cierre de la mayoría de los centros de atención en Rosario.
“En 2018 llegamos a tener 18 dispositivos en la ciudad. Hoy apenas funcionan cuatro, y en condiciones muy precarias. Mientras tanto, el municipio abrió seis espacios nuevos con un presupuesto mucho menor”, denunció la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck.
Centros locales en funcionamiento
Actualmente, la Municipalidad sostiene seis dispositivos de prevención y tratamiento: Casa Martínez Estrada (distrito Noroeste), Dispositivo Territorial Comunitario de Seguí 5440, La Estación (Gálvez y Maipú), Centro Cuidar La Cerámica (zona norte), Centro Cuidar República de la Sexta (Esmeralda y Cochabamba) y Tío Rolo (Bv. Avellaneda 6915). Además, la Agencia de Prevención y Abordajes de Consumos Problemáticos funciona en el Galpón de las Juventudes (San Martín y el río).
“Un gobierno local con muchísimo menos presupuesto que Nación hace más por la prevención y el tratamiento. Mientras el Estado nacional desfinancia, nosotros abrimos nuevos espacios”, remarcó Schmuck.
Preocupación en los barrios
Las organizaciones barriales que participan del Consejo advierten que el narcomenudeo y la falta de contención estatal dejan a miles de jóvenes vulnerables en una situación crítica. “El consumo problemático creció muchísimo, no solo en drogas ilegales, también en alcohol, apuestas y juego. Se necesitan más equipos interdisciplinarios para asistir a las familias”, remarcaron.
El debate llega también atravesado por las denuncias del diputado provincial Miguel Rabbia, que pidió informes sobre millonarios aportes del gobierno provincial a entidades sin trayectoria vinculadas a dirigentes políticos y religiosos.
El desafío, coinciden los referentes, es claro: mientras Nación se retira, Rosario intenta sostener y ampliar la red de contención para una problemática que crece cada día más y que, insisten, debe tratarse como un problema de salud pública.
