El “capítulo ruso” de la denuncia de Patricia Bullrich cosecha críticas y cuestionamientos

Expertos en inteligencia y contrainteligencia cuestionaron la solidez de la presentación del Ministerio de Seguridad; dudas sobre la solidez de sus acusaciones y por una posible intromisión en las atribuciones de la SIDE

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dedicó al espionaje ruso tres de las 20 carillas de la denuncia penal que radicó este lunes contra periodistas y el canal de streaming “Carnaval”. Pero solo incluyó ese apartado por la “marcada similitud” en las formas de proceder de unos y otros, según surge de la copia de la presentación judicial, sin aportar pruebas o indicios de vínculo alguno entre unos y otros. Y los expertos consultados por LA NACION se mostraron entre escépticos sobre la solidez de sus acusaciones y críticos por lo que sería una intromisión en las atribuciones de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).

Titulado “La relevancia internacional de las operaciones de influencia indebida en procesos electorales”, las tres carillas de Bullrich sobre el espionaje ruso se centraron en las presuntas “campañas de información, desinformación e influencia contra el Estado argentino” que desarrollarían, según afirmó la ministra, un puñado de rusos que integrarían un grupo identificado como “La Compañía”.

Ese supuesto grupo estaría liderado por los rusos Lev Konstantinovich Andriashvili y su esposa Irina Iakovenko, quienes se abocarían con sus colaboradores a cumplir cuatro objetivos en la Argentina: influir sobre organizaciones civiles, fundaciones y ONG locales para que se alineen con los intereses de Rusia, desarrollar focus groups con argentinos, obtener información política relevante para ser utilizada en favor de los intereses de Rusia y crear y difundir contenido en redes sociales como Facebook, X y Telegram.

Tanto Andriashvili como Iakovenko ya habían quedado bajo la lupa del Gobierno a mediados de junio pasado, cuando el vocero presidencial, Manuel Adorni, sostuvo que la SIDE había investigado a “La Compañía” como un grupo que estaría asociado al llamado “Proyecto Lahkta”, liderado a su vez por un oligarca ruso llamado Yevgeniy Prigozhin, quien falleció en agosto de 2023.

El anuncio de Adorni, cabe remarcar, se produjo en momentos en que el Gobierno afrontaba críticas por la reforma de la Policía Federal que había impulsado por decreto. Entre otros motivos, por otorgarle mayores atribuciones a la fuerza en inteligencia criminal y actividades de ciberpatrullaje en las redes sociales, entre otras aristas cuestionadas por constitucionalistas y entidades de la sociedad civil.

El vocero presidencial Manuel Adorni declaró que la SIDE había investigado a una red de espías rusos
Aquella denuncia contra “La Compañía” cosechó, entonces, una desmentida de la embajada rusa en Buenos Aires. Sostuvo que Iakovenko y Andriashvili “no [estaban] registradas en la sección consular” y que, ante esta situación, “se [había] enviado una nota verbal al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina solicitando aclaraciones sobre su estatus legal”.

“Esta no es la primera oleada de una manía de espionaje relacionada con los intentos de los adversarios de nuestro país de perjudicar las relaciones ruso-argentinas”, destacó en junio pasado la embajada rusa, que este martes volvió a cuestionar al Gobierno al difundirse los detalles de la denuncia de Patricia Bullrich, que también pidió a la Justicia el allanamiento de los domicilios de periodistas y del canal de streaming Carnaval.