Al menos 28 personas murieron y otras 64 resultaron heridas después de que una grúa de construcción cayera sobre un tren en movimiento en el noreste de Tailandia.
La grúa descarriló el tren y aplastó algunos de sus vagones, uno de los cuales se incendió.
Los registros oficiales indican que unos 195 pasajeros estaban a bordo del tren cuando ocurrió el accidente alrededor de las 09:00 hora local (02:00 GMT).
Los equipos de rescate lograron posteriormente evacuar completamente a todos los pasajeros y muchos de los heridos fueron trasladados a hospitales de la región.
El gobierno ha ordenado una investigación sobre el incidente, que se produce después de una serie de otros accidentes fatales atribuidos a fallas de seguridad.