La selección nacional salió con determinación desde el inicio . Con una defensa asfixiante y gran efectividad desde el perímetro, Argentina tomó el control del ritmo y del marcador con un parcial de 11-0 que dejó a la selección canadiense sin respuesta.
Dominio desde el principio
El primer cuarto terminó 24-9, lo que reflejó el despliegue defensivo y el nivel colectivo de Argentina. Vildoza marcó el rumbo con su liderazgo y decisión habituales: anotó 26 puntos y 6 asistencias, con triples clave en los momentos más intensos del partido. A esto se sumó un impresionante 7/9 en triples.
Gonzalo Corbalán aportó un doble-doble con 12 puntos y 10 rebotes, y Juan Fernández volvió a ser un baluarte en la pintura con 11 puntos, 5 rebotes y 3 tapones. También hubo minutos importantes de Juampi Vaulet y el joven Alex Negrete, cruciales para mantener la intensidad física en ambos lados de la cancha.
Canadá reaccionó, pero no fue suficiente
En el tercer cuarto, Canadá intentó acortar distancias con jugadas explosivas de Mfiondu Kabengele y Jahcobi Neath. Sin embargo, la experiencia argentina se impuso en cada encuentro, y otra racha favorable (22-16) amplió la ventaja a 22 puntos.
Aunque en el último cuarto los canadienses redujeron la diferencia, nunca amenazaron realmente el triunfo de la Albiceleste, que cerró el partido con autoridad.
Final de ensueño contra Brasil
Brasil, en la otra semifinal, sorprendió a Estados Unidos y lo derrotó 92-77 en un último cuarto aplastante (34-9). El clásico sudamericano será la final este domingo, a partir de las 21:10, en la capital nicaragüense.
Argentina buscará su séptima corona continental y defender el título ganado en Recife. La histórica rivalidad con Brasil promete un duelo emocionante.
Este artículo fue traducido al inglés por Inteligencia Artificial. Puedes leer la versión original aquí.
