San Miguel de Tucumán |
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A 90 minutos de la gloria máxima
Atlético accedió a la final de la Copa Argentina al eliminar por penales a Rosario Central y en diciembre enfrentará a Morón o River, en lo que será el partido más importante de su historia.

11/11/2017 |

Partido trabado. Posesión para el rival. Los “uhh”, grito
sagrado del casi gol, venían todos de la tribuna de enfrente. “San Lucchetti”
salvando por una vez más las papas al parar un penal clave y un Oso, que con un
partido de titular y dos entrando desde el banco, se ganó el corazón de los
hinchas, son el resumen de lo que se vivió ayer en Formosa, en otra página hermosa
en la historia del club.



Lágrimas, sonrisas y una multitud festejaron con los
jugadores, que durante 90 minutos debieron meter y defenderse contra un Central
que con pocas ideas fue el dominador del partido.



El encuentro fue extraño. Con cambios por lesión en ambos
conjuntos, el Decano perdió más cuando vio salir primero al Gringo Sbuttoni por
un problema en su tobillo y luego al emblema bajo los tres palos que se
resintió de una lesión en su bíceps al taparle un penal a Camacho en el segundo
tiempo.



Corriendo desde atrás e intentando hacerse de la pelota, los
de Zielinski laburaron un partido que al acercarse al final comenzó a ser
favorable, aunque lejano a una victoria, ya que las más claras habían sido
para Zampedri y compañía.



Pitazo final. Los penales. El Oso Sánchez en el centro de
las miradas. La definición se transforma en una lotería en la que no importa quién patea, sino solo que la pelota entre o no en el
arco.



Segundo penal para los rosarinos y su ídolo, su Pulga
Rodríguez, Marco Ruben, hace que lo hinchas Decanos apostados atrás del arco
deban elevar su vista al cielo para festejar y ver como la pelota impactada por
el 9 sale casi del estadio.



Es el momento del Oso. Ya había visto como sus compañeros –Barbona
y Grahl- habían cumplido. No quiso ser menos por eso ante el Ruso Rodríguez y Martínez,
se puso el buzo de héroe, ese que ya tiene puesto Lucchetti y el que alguna vez
lució el inolvidable Lucas Ischuk.



Después de eso pocos recuerdos, solo lágrimas y emoción y
alguno que otro jugador tirando su camiseta a la tribuna. El Cheque y algunas
entrevistas no calman la ansiedad de pensar en que ahora, el Decano esta a un
partido de la gloria máxima.



Foto: Prensa Atlético Tucumán

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